DESCRIPCIÓN HERÁLDICA DEL ESCUDO DE LA PROVINCIA DE SANTO DOMINGO DE LOS TSÁCHILAS
AUTOR: Juan Cristóbal Amores Argandoña
El escudo, siendo un elemento de soporte, sobre el que se representan los símbolos, que describen la Provincia Santo Domingo de los Tsáchilas, delimita gráficamente su carácter, y es suficiente para identificarla, con su entorno multidiverso.
El Escudo de la Provincia Santo Domingo de los Tsáchilas, mantiene los colores originarios de nuestra Bandera Cantonal: rojo y verde, “gules” y “sínople” heráldicos, respetando nuestro acervo histórico-cívico.
Rescata tres especies endémicas de nuestra región: el Colibrí “quimi”, el Pambil “shonpo” y la Mariposa, “pumpu”, en “tsáfiqui”, que emergen triunfantes hacia los aires, en el caso del Colibrí.
Adopta la forma heráldica de “cuero de toro”, por el desarrollo ganadero de nuestra Provincia.
Corona, la parte superior del Escudo, como si se tratara de un yelmo, la copa del Pambil; cuyas hojas, por su composición estética, adoptan la forma de la Mariposa “pumpu”, “siproeta stelenes”, verde y negro, “sínople” y “sable” heráldicos, cuya presencia, es signo de salud ecológica.
El Pambil, árbol centenario, en peligro de extinción, histórico proveedor de fuego, vivienda, cacería y mando shamánico, representa el continuo ascenso de nuestra población, su fortaleza y su vínculo entre lo espiritual y lo terreno.
Estos elementos, se encuentran físicamente dentro del Escudo, que en heráldica se denomina, “cuero de toro”, cuyo diseño, reconoce la vocación pecuaria de nuestra Provincia, la misma que al estar ligada al campo, evoca además, la riqueza agrícola que es el carácter productivo, de quienes colonizaron esta región y la hacen próspera.
El “cuero de toro” alude al animal que simboliza la fuerza de nuestro pueblo, su pujanza y su fecundidad en el trabajo productivo.
*El Escudo es cortado por ondas de color azul, “azur” en heráldica, que sintetizan nuestra riqueza hídrica.
Los dos cuarteles superiores: en campo de “gules” el izquierdo, y en campo de “sínople” el derecho, están divididos por el fuste del Pambil, que encarna el rigor austero de nuestro pueblo.
El cuartel izquierdo, en campo de “gules”, contiene un Sol “yo” en “tsáfiqui”, que recoge en sus cuatro principales rayos lineales: norte, sur, este y oeste, la representación de las cuatro décadas que duró la ardua y tenaz lucha, para conseguir nuestra provincialización.
Los otros cuatro rayos lineales: noreste, sureste, noroeste y suroeste, comportan por su ubicuidad, las cuatro cuencas hidrográficas más importantes de la región que cruzan por nuestra Provincia: noreste: el curso medio y bajo del río Toachi, perteneciente a la cuenca del río Blanco; noroeste: la cuenca del río Quinindé; sureste: la cuenca del río Borbón, que pertenece a la gran cuenca del río Guayas y empata con el río Baba; suroeste: la cuenca del río Peripa.
Los cuatro rayos flamígeros ubicados entre: norte noreste, sur suroeste, este sureste y oeste noroeste, aluden a los cuatro comités de provincialización, que impulsaron la jerarquización de Santo Domingo.
Los últimos cuatro rayos flamígeros ubicados entre: noreste este, suroeste oeste, noroeste norte, sureste sur, sugieren las cuatro épocas de mayor riqueza agrícola de nuestra Provincia y región, debida al caucho, al cacao, al café y a la palma africana. De ese modo se explican, sus dieciséis rayos de “oro”.
El cuartel derecho, en campo de “sínople”, contiene un Colibrí, “quimi”, policromo, que emerge hacia la región del Jefe en el Escudo y ocupa gran parte del espacio del mismo.
El Colibrí, símbolo de sabiduría ancestral Tsáchila, por sus colores alude la multi culturalidad, la pluri etnicidad que caracteriza a nuestro pueblo; por su vuelo ascendente y majestuoso, simboliza nuestro destino de gloria; sus alas abiertas, evocan el amor fraternal, con el que esta tierra generosa, nos acogió a quienes llegamos de otras latitudes y a quienes nacimos aquí, de allí que su ala izquierda tenga una leve inclinación de caricia; las diecisiete plumas que exhibe, corresponden a los diecisiete meses que tomó hacer la Consulta y lograr la provincialización, en esta última etapa.
Las ondas de “azur, descanzan sobre un “manpe tsanpá” originario, o vestido de los Tsa’chila varones, de colores negro y blanco, “sable y plata” heráldicos; las franjas van creciendo en gradación proporcional, en el doble de la inmediata anterior, tanto desde el uno, como el otro extremo, para significar nuestro constante desarrollo poblacional y económico, hasta converger en un centro luminoso, representado por una franja de “plata”, más ancha que las demás.
La punta del Escudo en campo “azur”, significando el origen de nuestra inconmensurable riqueza provincial, en este Siglo, que es, el agua.
Corona el Escudo, la copa del pambil, que emerge desde el vértice superior del cabrio, hacia el campo del Jefe en el Escudo, cuyo ramaje se encuentra estética y proporcionalmente dibujado a fin de generar a la vista, la silueta de la mariposa “pumpu” “siproeta stelenes”, “sínople y sable”, endémica de nuestra región, cuya presencia es signo de salud ecológica.
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SIMBOLOGÍA
El Escudo es un “cuero de toro”, así llamado en heráldica, por su forma, y se integra con:
1) SOL: Simboliza la herencia cultural de nuestros mayores, el legado de cuarenta años de lucha, sus rayos indican además, la riqueza hidrológica, base de nuestra prosperidad agrícola y pecuaria.
2) COLIBRI POLICROMO: Describe la multi culturalidad, la pluri etnicidad, su vuelo simboliza el cumplimiento de nuestro destino de gloria; sus alas abiertas, evocan el amor y generosidad de esta tierra; sus diecisiete plumas aluden, a los diecisiete meses que tomó hacer la Consulta y lograr la provincialización.
3) PAMBIL: Encarna el ascenso de nuestro pueblo, su fortaleza y su vínculo entre lo espiritual y lo terreno.
4) MARIPOSA: Es signo de la salud ambiental.
5) MANPE TSANPÁ: Vestimenta Tsa’chila de varones, sus franjas van creciendo proporcionalmente, para significar nuestro constante desarrollo poblacional y económico,
6) ONDAS DE AGUA: Evoca nuestra riqueza hídrica.
7) ROJO: Representa el fuego, la sangre de nuestros ancianos que nos antecedieron, el unto de achiote.
8) VERDE: Implica la frondosidad de nuestra región, la renovación de la Naturaleza, esperanza, e inmortalidad.
9) AMARILLO: Color del oro, utilizado para significar la eternidad, y la sublimación.
10) AZUL: Emblemático del agua y de la perseverancia.
11) NEGRO: Comporta la seriedad, el rigor austero, proviene del “huito”, árbol utilizado para pintar las franjas del “manpe tsanpá” originario.
12) BLANCO: Es la suma de los colores que representan la luz, la pureza y la perfección. |